PRACTICAS CORPORALES, REFLEXIONES CENTRALES ENTRE LA INSTITUCIÓN EDUCATIVA JUAN PABLO II Y ESCUELA NORMAL SUPERIOR.
Por: Leidy Yary Coca Moreno
1. INTRODUCCIÓN
El disciplinamiento social busca bajo una mirada punitiva, orientada en particular, desde espacios como familia, la escuela, y el trabajo; vigilar, controlar y evaluar tanto la dimensión física como también la capacidad intelectual de los sujetos. Así pues, el poder, que como diría Foucault:
Es una relación de fuerzas, una situación estratégica en una sociedad determinada. El poder, al ser relación, está en todas partes; el sujeto está atravesado por relaciones de poder y no puede ser considerado independientemente de ellas. No sólo reprime, sino que también, produce efectos de verdad y produce conocimiento[1].
Entre otras cosas, identifica desde la existencia del ser, más precisamente, a través de sus relaciones socioculturales, políticas y educativas; diferentes modos o comportamientos para definir los discursos y experiencias, sistematizando rigurosamente las prácticas que los sujetos pueden o no realizar. Foucault dice al respecto “El cuerpo humano entra en un mecanismo de poder que lo explora, lo desarticula y lo recompone. Siendo presa fácil de técnicas que involucran conceptos como rapidez, eficacia, productividad, definiendo la anatomía política, es decir, la mecánica del poder”[2] en tiempos actuales.
En este sentido, existe una relación intrínseca entre el poder, la escuela y la disciplina que a su vez se utilizan como mecanismos de control. Estos conceptos se apoyan sobre los discursos que de educación se han implementado sobre el cuerpo. A este propósito Graham Webb dice:
Defenderé que, desde la década de 1880 hasta hoy, la escolarización no sólo ha sido política en el sentido amplio que sugiere Hamilton, reproduciendo los valores tanto seculares como religiosos, sino que lo ha sido en maneras muy concretas, institucionalizando prácticas que se concentran en la regularización social y en la normalización del cuerpo.[3]
En consecuencia, la vigencia impositiva de un orden social que procura mantener las sociedades disciplinadas, es de cierto modo tendiente a evitar el caos, para el caso educativo. Correlativamente, surge la necesidad de formar ciudadanos dóciles y productivos que contribuyan al desarrollo económico del país. Así como lo plantea Foucault, desde la noción de “docilidad y utilidad que une al cuerpo utilizable un cuerpo manipulable”[4]
De manera sustancial, es necesario identificar cómo desde la historia, las prácticas corporales, han sido sugestionadas por los distintos dispositivos de control, tales como “la disciplina que fabrica cuerpos sometidos y ejercitados, cuerpos dóciles”[5] a su vez también desde el ofrecimiento y reconocimiento provisto por los media.
Para lograr comprender las diferentes nociones y/o argumentos que sustentan porque se ha querido controlar y restringir al cuerpo particularmente en la institución educativa, se procura desde una mirada hermenéutica comprender sí en el ámbito educativo se reproduce lo que Foucault denominaría la “sociedad disciplinaria”. Es decir, el escenario donde se somete al cuerpo a través de dispositivos de control, que contempla bajo unos deberes y derechos discursos apropiados por los sujetos allí involucrados. En términos globales el proyecto responde a la necesidad de elucidar cómo ha migrado el poder desde espacios enteramente sociales hasta convertirse en una pieza clave para el buen funcionamiento de la escuela y cómo a su vez esos discursos permean las prácticas educativas y por ende corporales que tal vez se asienten en “la necesidad de vigilar, romper comunicaciones peligrosas, y crear espacios útiles, codificados y propicios al aprendizaje, la jerarquía y la recompensa”[6].
Finalmente, reflexionar acerca de la construcción social del cuerpo que ha venido ejemplificando la disciplina y sus diversas manifestaciones (espacios-tiempos) sobremanera en instituciones educativas.
2. FORMULACIÓN DEL PROBLEMA.
Educar es formar personas aptas
para gobernarse a sí mismas,
y no para ser gobernadas por otros.
Herbert Spencer
Dicha reflexión pretender reivindicar algunas teorías actuales que defienden que la escuela debe educar en autonomía, libertad y sociabilidad. Sin embargo, algunas críticas provienen fundamentalmente del hecho de encontrarnos en una sociedad heterogénea tanto en lo social, político y económico. La escuela en la actualidad, ha pasado de la necesidad de formar sujetos críticos al hecho innegable de convertirse en una replicadora de teorías educativas que devienen preferiblemente del ámbito económico. Disímil
Ahora bien, lo que ha animado el hecho de convertir la escuela en empresa, espíritu que mueve en la actualidad el ideal de hombre y correlativamente cuerpo, pasa por docilizar y encauzar las fuerzas humanas en pos de los intereses de productividad del capitalismo.
Así pues, los objetivos de la escuela mudaron del hecho de concebir en el hombre “espíritus libres”, para hablar con Nietzsche, a un ideal de ciudadano desprovisto de su capacidad deliberatoria, es decir, desposeído de su subjetividad, restringido en sus posibilidades ante la vida, ya que, dada la normatividad imperante o lo que Foucault denomina “sociedad disciplinaria” se ha retardado considerablemente la construcción de la identidad sobremanera en los jóvenes educandos.
A pesar de la crisis de la educación, sigue la escuela teniendo vigencia y siendo una necesidad social para el desarrollo del país. Sin embargo, su vigencia se enmarca en reducir a todas luces los ideales inclinados a favor de la equidad, la oportunidad en el acceso al conocimiento, pasando a reproducir lo que el neoliberalismo encuentra como manera sustancial para globalizar la economía, teniendo como valores fundamentales una especie de canibalismo cognoscitivo y productivo amparado en la noción de –competencia–, válido como el elemento nuclear de la “sociedad disciplinaria”.
Al respecto Da Silva (1995) “advierte cómo se vale de un discurso proveniente del campo empresarial al que es difícil no adherir como: la búsqueda de la excelencia, la eficiencia, y la calidad de la educación. Paralelamente se descalifica al sistema educacional público, culpabilizando a los docentes que pasan a ser los responsables, quedando de ese modo el poder económico-político absuelto de su responsabilidad”[7].
Por consiguiente, se hace necesario reflexionar sobre las distintas prácticas educativas, ¿Qué ideal de hombre quiere formar la escuela, cómo ha venido reconstruyendo ese ideal en su devenir, hay elementos sobre los cuales no recaer en los mismos ideales que en la historia han prefigurado “cuerpos dóciles” para el desarrollo económico estatal y no para la emancipación de las conciencias y las múltiples exploraciones del mundo de la vida y de los seres?.
Tal vez las preocupaciones asumen un escenario caótico, convulso y turbulento, no se busca comúnmente hombres pensantes, no es usufructuoso para la sociedad capitalista, sino la maquina la cual cubra las necesidades del medio socio-económico; se añora, en consecuencia, un discurso pedagógico que contribuya a solucionar las problemática que se evidencian en la institución.
En términos generales, ha menester elucidar ¿Cómo a partir de las prácticas corporales que vivencian los estudiantes en espacios formales e informales, se pueden generar controversias con los discursos de la institución, respecto de la manera como se ha venido educando el cuerpo?
3. OBJETIVOS EPI
General
1. Contrastar las prácticas corporales de los estudiantes de la institución educativa Juan Pablo II y la escuela Normal superior con los discursos (hegemónicos y contrahegemónicos establecidos en el PEI y Marco Normativo.
Específico
1. Realizar un análisis argumentativo del PEI y Marco normativo para contrastar los discursos.
2. Caracterizar las prácticas corporales dadas en las instituciones en espacios formales e informales
3. Conceptualizar las maneras de concebir las prácticas corporales por parte de las directivas académicas y estudiantes.
4. Comprender el papel de las prácticas corporales en la formación de los estudiantes.
4. Marco referencial
A través de un arduo trabajo de análisis en diferentes textos y artículos, el concepto cuerpo, sus interpretaciones e imaginarios simbólicos juegan un papel fundamental en el desarrollo desde un orden académico, económico, social y político. Se argumenta en las siguientes líneas, las pertinentes síntesis. Cabe dilucidar, que se realizo una revisión bibliográfica a nivel local, nacional e internacional en la búsqueda de formalizar un trabajo enriquecedor contribuyendo en el soporte teórico de este proyecto, por consiguiente se trata de desarrollar un análisis histórico y analizar el concepto cuerpo desde diferentes perspectivas.
Estado del arte
El interés del proyecto se basa principalmente en establecer un dialogo con base en distintos discursos filosóficos, antropológicos y sociólogos que indagan el concepto cuerpo a través de las distintas prácticas corporales que se han venido desenvolviendo durante varias décadas.
Así, realizando un análisis minucioso desde investigaciones que convergen al cuerpo en sus diferentes discursos, hegemónicos y contra hegemónicos, imaginarios y representaciones, fundamentados por un conjunto de dispositivos, entre estos la disciplina como medio fundamental en la docilidad del cuerpo.
Estos métodos de enseñanza son instaurados en espacios reduccionistas, así como lo plantea Michel Foucault en su análisis hermenéutico acerca de las prácticas del cuerpo, “la minucia de los reglamentos, la mirada puntillosa de las inspecciones, la sujeción de control de las menores partículas de la vida y del cuerpo darán pronto, dentro del marco de la escuela un contenido laicizado, una racionalidad económica o técnica, a este cálculo místico de lo ínfimo y del infinito”[8]. De esta manera se evidencia que el poder está presente en las prácticas corporales que se desarrollan en los diferentes entes políticos, económicos, educativos, religiones etc.
Por consiguiente, se puede determinar que, no existe una verdad absoluta, sino distintas verdades, pero, si existe un poder en las practicas que va a dominar las diferentes interpretaciones, imponiendo una verdad absoluta, sujetando a la subjetividad, así como lo describe Nietzsche “no hay hechos, existen diferentes interpretaciones, no hay una verdad absoluta”[9] de esta manera, es posible reflexionar sobre las distintas maneras de concebir el mundo, la razón está implícita en el cuerpo, la historia no es lineal, sino, como lo planteaba Nietzsche, “existe una multiplicidad de hechos”.
Al respecto conviene decir que Espinoza “se refiere a los ojos del alma; el mundo de los animales, entidades que no piensan, pertenecen a una naturaleza puramente corpórea; en tanto maquina, esto es, ajeno al pensamiento, el cuerpo humano deja de ser sujeto para convertirse en objeto de utilización instrumental”[10]. Ante todo, rectifiquemos la idea sabida de que el cuerpo, no solo se encuentra sometido en fábricas, sino también existen otros espacios mencionados anteriormente, que lo han marcado en el desarrollo de sus prácticas corporales.
Por consiguiente cabe aclarar, que en el devenir de la historia el cuerpo empieza a ser reconocido como objeto de estudio a través del siguiente tratado, “en 1543 Vesalio Publico De corporis humani frabrica el primer vasto tratado de la anatomía, el cuerpo adquiere un estatus social convirtiéndose en un objeto autónomo de estudio. No solo se le interrogo científicamente, sino además adquiere una metáfora cuerpo maquina (filosofía mecánica)”[11]. Desde este momento el cuerpo emprende un nuevo camino, convirtiéndose en un objeto de experimentación para la medicina, emprendiendo su mirada en la fragmentación del cuerpo, a través de las distintas prácticas quirúrgicas, las cuales son utilizadas para romper, utilizar, descuartizar esté cuerpo. Cabe enfatizar, que el poder está sujeto en el cuerpo mediante los diferentes mecanismos de control o/u medición implementados por el mismo hombre.
Desde este momento el cuerpo empieza a tener sentido, aunque sea desde el concepto meramente materialista, objeto de estudio, añádase a esté una manera de conocer las distintas partes del cuerpo, órganos, sistemas entre otros. Conviene, sin embargo, decir que se da una visión dualista entre los dos géneros sexuales.
Ahora veamos el nuevo tratado del hombre mecanicista, Descartes describe que “el cuerpo no es otra cosa que una estatua o maquina terrestre que Dios forma deliberadamente para hacerla más parecida a nosotros mismo, este cuerpo cartesiano está conformado por dos elementos cuerpo y alma o maquina y mente”[12]. En consecuencia del anterior convenio y la función social de la escuela, el proceso pedagógico que se lleva a cabo mediante las diferentes prácticas, es un poco confuso en la misma, los discursos educativos han sido implementados en las prácticas corporales en pro de encauzar las conductas del niño en un cuerpo dócil y útil para la productividad del país.
Al respeto conviene decir que el espacio escolarizado trata “entonces de, controlar y de dominar al cuerpo, desde las virtudes que se alcanzan por el hábito de la obediencia y la atención como consecuencia directa de la pedagogía divina”[13].
No solo el cuerpo se ve sometido en fábricas, existen otros lugares que se encuentran implícitamente relacionados en los distintos hábitos que el hombre vivencia, así como plantea Michel Foucault en la obra Vigilar y Castigar “el cuerpo esta docilizado en las escuelas, las prisiones, los hospitales y en cuarteles”. Avanzando en el tiempo, encontramos que el cuerpo es libre, hasta donde las normas y las reglas se lo permitan, de manera consciente o inconsciente, claro que esto no lo explica todo, la arquitectura de las escuelas son diseñadas en espacios libres y restringidos ocupados por estos cuerpos dóciles, que viven en silencio, discretos y sofocados por los diferentes grupos de control, en espacios educativos e intrafamiliares entre otros.
Existe un vinculo entre el cuerpo y la persona, entre el cuerpo y el yo: entre el cuerpo y la identidad de la persona, para Aristóteles en su Libro de la Política “en torno a la servidumbre natural, son esclavos por naturaleza aquellos cuya función radica en el mero empleo de su cuerpo” estos sujetos se convierten en sujetos invisibles en la sociedad, solo sirven para desarrollar sus fuerzas a través su propio cuerpo. Se puede reflexionar hacer de la desigualdad social que existe entre las diferentes clases social así, pues la escuela a través de sus teorías educativas, enfatiza su proceso en la búsqueda de la igualdad social a través de la homogenización, en este sentido se desvirtúa en todo sentido la palabra igualdad, todos los jóvenes no conciben el mundo de la misma manera, por tal motivo, el cuerpo se expresa, siente, piensa de manera distinta al otro, este sujeto que se desenvuelve en espacios extracurriculares, acéptese o no, las practicas corporales son un medio de libertad en el cual no recae la mirada del otro, por ende contribuye en el desarrollo de la libre personalidad.
“Hablar de la relación que existe entre sociedad y el cuerpo implica hablar de cuerpo y poder a manera de metáfora se ha empleado la noción de cuerpo político, para referirnos a las sociedades, su orden y poder”[14], se hace una alusión a los diferentes espacios donde el cuerpo se implica a través de una identidad, por consiguiente atentar contra el cuerpo político es proporcionar violencia a través de diferentes grupos sociales, así como lo plantea norteamericana Susan Sontag en lengua político, decir de un fenómeno que es un cáncer es incitar a la violencia.”[15] El cuerpo por naturaleza tiene una estrecha relación con las prácticas de violencia, el sujeto procede a este fenómeno, como mecanismo de defensa en la búsqueda de alcanzar un reconocimiento social del otro.
A continuación, para profundizar en los comportamientos del cuerpo y la violencia que se vivencia en los espacios educativos, es pertinente realizar un análisis de la cultura de los jóvenes, esto implica hacer un estudio detallado de la denominada “cibercultura[16]” en la realidad, haciendo énfasis en los comportamiento de los sujetos y la noción de cuerpo que se tiene de sí mismo, en el medio social, de esta manera se tratara de darle sentido a la agresión física que se presenta en espacios educativos, estos actos corporales esta encarnados en el ser, es algo de sí mismo.
Cabe entonces pregunta que se denomina por “cibercultura, en el cuerpo es una membrana permeable cuya integridad es violada y su santidad amenazada por rodillas de aleación de titanio, brazos mioeléctricos, huesos y venas sintéticos, prótesis de senos y de pene, implantes cocleares y caderas artificiales”[17] Existen varios usos y prácticas corporales en el nuevo mundo contemporáneo, el cuerpo está esclavo a las diferentes reproducciones de la economía como por ejemplo: la ingeniería genética, las tecnologías, las tecnologías de la información, la inteligencia artificial, la masificación de los trasplantes, las cirugías plásticas, la anorexia y la obesidad etc., estos acontecimiento nos invitan a reflexionar, ¿qué concepto de cuerpo se manifiesta en las representaciones imaginarias y simbólicas del estudinate?
Vivimos en un mundo utópico, donde nadie se pregunta sobre la existencia de ser, así como lo plantea Martin Heidegger en el Dasein entendiéndose como el ser ahí, donde el hombre es un ente privilegiado, sin el cual no existiría una pregunta por el ser, concibiéndose como el hombre existencial”[18] cabe señalar que en el Dasein establece relaciones con el mundo, por ejemplo: en la madre naturaleza se evidencia varios fenómenos naturales, pero si ese ser no está ahí, no hay una historia por narrar, por consiguiente debe existir una relación entre el ser y las cosas.
Con todo y lo anterior se aboga en la búsqueda de la reflexión en el sentido humanístico del cuerpo, que se ha desviado en pleno “siglo XX, hemos contemplado el triunfo de una visión mecánica del cuerpo fundamentada en el dualismo cartesiano que divide la realidad en una mente inmaterial y un mundo inerte y material (en el que Descartes incluía el cuerpo humano) completamente explicable en términos mecánicos”[19]. En la actualidad se evidencia un fenómeno social, aquel cuerpo que está sujeto a cambios estéticos, sustancias anabólicas etc. El estereotipo de cuerpo que vive en el imaginario de los jóvenes, es una fuerza externa que se disfraza de poder, los medios de comunicación de masas, que busca cambiar la conciencia del ser por medio de imágenes y de cuerpos moldeados que se fabrican en el mundo de la ingeniería y la economía. Por consiguiente Vale y Andrea Juno afirman: “Abrumados por el sentimiento casi universal de la imposibilidad de ‘cambiar el mundo’, los individuos cambian aquello que está en su poder: sus propios cuerpos”.
Cabe concluir que es necesario realizar un mirada a priori, sobre las diferentes practicas corporales que se evidencian es espacios extracurriculares como por ejemplo: marcar su cuerpo, llevar el cabello largo, que significado se otorga a los diferentes colores en su vestir. Por consiguiente es necesario retomar un análisis del concepto cuerpo a través de la historia en pro de identificar la actuación del cuerpo en la realidad escolar.
[1]FOUCAULT, Michel, Algunas Ideas, “Poder” extraído de http://es.wikipedia.org/wiki/Michel_Foucault.
[2]FOUCAULT, Michel. Vigilar y Castigar, Capitulo la Disciplina, cuerpos Dóciles, pág. 141 editorial….
[3] Graham Webb, Leeds Metropolitan University. Con la Escuela en el Cuerpo, cuerpos Escolarizados: la Construcción de Identidades Inter/ Nacionales en la Sociedad Postdisplinaria.
[4] Op Cit , pág. 1
[5] Ibíd , pág. 142
[6] Ibic, pág. 151
[7] SÁNCHEZ Mirta Lidia, Docente-investigadora, Facultad de Psicología, Universidad Nacional de Mar del Plata, Argentina. Extraído http://www.rieoei.org/opinion38.htm.
[8] FOUCAULT, Michel, Vigilar y Castigar. pág. 14. J-B de la Salle, traite sur les Obligations des Freres des Ecoles Cliretiennes, edición de 1783, pp. 238-239.
[9] FEINMANN, Karl José Pablo, extraído de htt.//yotube.com/watch?v=dclbtg-XATA.
[10] DÍAZ Cruz, Rodrigo, La Huella del Cuerpo. Tecnociencia, Maquina y el Cuerpo Fragmentado, Capitulo I Los Ojos del alma, Universidad Autónoma Metropolitana.
[11] LE BRETON, David, Antropología del Cuerpo y Modernidad, Nueva visión Buenos Aires, 1995 cap. II
[12] DÍAZ CRUZ, RODRIGO, La Huella del Cuerpo. Tecno ciencia, Maquinas y el Cuerpo fragmentado,
Universidad Autónoma Metropolitana.
[13] HERRERA BELTRÁN, Claudia Ximena, Las Practicas Corporales y la Educación Física en la Escuela Primaria entre 1870 y 1913, Universidad Pedagógica Nacional.
[14] DÍAZ CRUZ, Rodrigo, La Huella del Cuerpo. Tecno ciencia, Maquinas y el Cuerpo fragmentado,
Universidad Autónoma Metropolitana.
[16] CLEMENTE, Miguel, El Concepto del Cuerpo, de la Vida y la Violencia en las nuevas Tribus Urbanas, Universidad de A Coruña
[19] CLEMENTE, Miguel, El Concepto del Cuerpo, de la Vida y la Violencia en las nuevas Tribus Urbanas, Universidad de A Coruña.
No hay comentarios:
Publicar un comentario